Comencemos el camino hacia
la clandestinidad. El primer paso es la instalación de tres
programas necesarios para ocultar el lugar de origen y de llegada de
una conexión en la Web: Tor, Privoxy y Vidalia.
El funcionamiento de estos programas está suficientemente explicado en su propia pagina. Esencialmente, no se trata de otra cosa que de dirigir cierta conexión hacia distintos servidores de forma cifrada consiguiendo que cada uno de ellos sólo sepa de dónde le ha llegado la conexión y a dónde la envía, pero de ninguna forma de dónde llegó al servidor que se la envía o a dónde la mandará aquel a quien la dirige.
La instalación de estos programas en Windows es elemental y no necesita mayores explicaciones. Se descarga el programa y se ejecuta pinchando con el ratón sobre el icono. Cuando la instalación termine Tor, Privoxy y Vidalia estarán correctamente instalados y ejecutándose en el sistema.
En Linux la situación es algo más compleja, pero la seguridad exige un cierto precio en molestias. De todas formas vamos a intentar que tales molestias se reduzcan al mínimo.
El primer inconveniente que encontraremos es que no existe un paquete compilado en el que aparezcan los tres programas que necesitamos. Se podrán instalar por separado o instalar Vidalia, que incluye Tor y un gestor gráfico de éste y, posteriormente, instalar Privoxy. Aquí vamos a recurrir a la segunda opción.
En esta página están explicados, paso a paso, la secuencia de comandos para Ubuntu (en Mandriva, por ejemplo, la instalación es incluso más fácil pero habrá que revisar el archivo de configuración para asegurar la coherencia entre los puertos 150 y 151) Aunque, de todas formas, es necesario hacer alguna salvedad:
Primera línea de comandos:
sudo apt-get install tor qt4-dev-tools qt4-designer
Aunque, supuestamente, esto debería instalar las “librerías” qt4 necesarias, no parece que sea así y al intentar compilar será fácil encontrar errores. Dado que en Linux el espacio en disco no suele ser un problema grave, la solución más sencilla y rápida, aunque no la más elegante, es abrir el instalador de paquetes Synaptic y buscar, marcar e instalar todo aquello que veamos que tiene algo que ver con qt4.
También es probable que falten librerías C++ necesarias para hacer la compilación. ¿Solución pronta y sencilla? La misma. Abrir Synaptic en el menú sistema de Ubuntu, y buscar, marcar e instalar cuantas librerías encontremos que tengan algo que ver con herramientas de compilación en C++ o G++. De esta manera, el más neófito en Linux se evitará complicaciones y desesperanzas.
El siguiente paso es bajar el programa Vidalia de la Red. El comando es el siguiente:
wget http://vidalia-project.net/dist/vidalia-0.0.15.tar.gz
La versión del programa, en el momento de escribir esta entrada, es la 0.0.15, pero esto puede muy bien cambiar. Lo mejor es comprobar aquí cuál es la última versión estable. En caso de existir nueva versión, sólo habrá que cambiar en la anterior línea “vidalia-0.0.15.tar.gz”, por “vidalia-0.0.16.tar.gz” o, en su caso, por cualquier otro número de versión. Hecha esta comprobación sólo queda escribir el comando en la consola de Ubuntu y pulsar la tecla intro.
La siguiente línea a ejecutar es esta:
tar zxvf vidalia-0.0.15.tar.gz
Con ella se descomprime el archivo bajado y se crea en la “carpeta personal” de Ubuntu otra con el código fuente del programa listo para compilar. Para ello es necesario acceder a esa carpeta mediante el siguiente comando:
cd vidalia-0.0.13
Hecho esto, se ejecuta la siguiente línea:
export QMAKE=/usr/bin/qmake-qt4
Si no nos falta ninguna librería qt4, C++ o G++,todo funcionará perfectamente, en caso contrario volvemos a Synaptic y seguimos marcando e instalando cosas que tengan que ver con qt4, C++ o G++. A continuación ejecutamos esto:
./configure –disable-debug
Estamos llegando al final. Casi el último comando es este:
sudo make install
Como la orden se está ejecutando mediante “sudo”, antes de comenzar la instalación, la consola pedirá la clave de usuario. Se introduce, sin preocuparse de que no se vea nada en la pantalla y se pulsa “intro”. La instalación dará comienzo y terminará, ya, sin ningún problema.
En este momento tenemos instalados en el ordenador Tor y Vidalia. Aún es necesaria la instalación de Privoxy. Aquí las cosas se vuelven mucho más fáciles porque este programa sí está en los repositorios de Ubunto. Por lo tanto, basta abrir Synaptic, buscar “privoxy”, marcarlo para instalar y pinchar en el botón de ejecutar.
Teóricamente, ya estaría todo instalado y listo para usar, sin embargo hay un problema serio que solucionar antes, al menos en Ubuntu Gutsy. Por alguna razón Tor se ejecuta independientemente pero, por su parte, Vidalia intenta volverlo a ejecutar. El resultado es un mensaje de error y Tor detenido.
La solución no es en modo alguno compleja. Basta impedir que Tor se inicie por sí solo y dejar, de esa forma, que sea Vidalia quien lo ejecute. Para lograr esto tenemos que tener instalado el programa o comando rcconf.
Volvemos a Synaptic, pinchamos en buscar, escribimos “rcconf” y comprobamos que aparece instalado. Si no es así, marcamos para instalar y pulsamos el botón “aplicar” de Synaptic. El comando se instalará automáticamente.
A continuación, en la línea de comandos de la consola escribimos “sudo rcconf” y después de introducir la clave de usuario se abrirá una ventana en la que están listados una serie de programas, entre ellos, Tor. Este nos aparecerá marcado con un asterisco, lo que indica que se está ejecutando al inicio del sistema. Para evitarlo, nos situamos sobre Tor y quitamos el asterisco pulsando sobre la barra espaciadora. Acto seguido, con la tecla del tabulador, nos vamos a la opción “aceptar” y salimos de “rcconf”. A partir de ahora, Tor y Vidalia funcionarán sin ningún problema, pero aún no hemos acabado.
A continuación, es necesario hacer algún cambio en el archivo de configuración de Privoxy. Para ello debemos estar en condiciones de editar el archivo de configuración como “root” o, lo que es lo mismo, como “Administrador” Para ello es necesario tener instalado el programa: nautilus-gksu. No hay que preocuparse. Nuevamente, pinchamos “Sistema”, “Administración”, “Gestor de paquetes Synaptic”, pulsamos el botón “Buscar” y escribimos “nautilus-gksu”. Si no está instalado, lo marcamos para instalar y pulsamos el bótón aplicar. Hay que hacer notar que para que las opciones de este programa estén disponibles después de la instalación es necesario reiniciar la sesión del usuaria, en otras palabras y por las bravas, apagar y encender el ordenador.
Iniciada nuevamente la sesión nos desplazamos a “Lugares”, “Equipo”, “Sistema de Archivos”, capeta “etc”, carpeta “privoxy” y, una vez dentro de esta carpeta, buscamos el archivo “config”. Pinchamos sobre este archivo con el botón derecho del ratón y buscamos la opción “Abrir como administrador” que aparece en el menú desplegable. Pinchamos sobre ella y aparecerá el contenido de “config” en la pantalla. Aquí es donde hay que introducir las siguientes modificaciones:
La primera e imprescindible es introducir esta línea en el archivo:
forward-socks4a / 127.0.0.1;9050 .
El archivo “config” que hemos editado, independientemente de que cuál sea su función en el sistema, no deja de ser un archivo de texto normal. Por lo tanto, para encontrar el lugar adecuado en el que introducir la citada línea, basta pinchar sobre el botón “Buscar”, escribir, por ejemplo, “forward.socks4a” y encontrar cualquier línea parecida. Una vez hecho esto, nos colocamos con el cursor al final de ella, pulsamos “intro” para insertar una línea en blanco y escribimos la citada línea completa o, mejor aún, la copiamos y la pegamos en su sitio.
Aún hay que hacer algún cambio más. Privoxy mantiene un fichero “log” en el que graba todo lo que pasa a su través y esto no es nada bueno para la privacidad y el anonimato. Es, por tanto, muy conveniente impedirlo. Para ello, con el botón “Buscar” localizaremos en el fichero “config” las siguientes líneas:
“logfile logfile”
“jarfile jarfile”
“debug 1 # show each GET/POST/CONNECT request”
Al inicio de cada una de ellas, en el caso de que no esté ya, insertaremos el signo #. Eso hará que el programa, al ejecutarse, las ignore. En definitiva deberán quedar de la siguiente forma, si es que no lo estaban ya:
“#logfile logfile”
“#jarfile jarfile”
“#debug 1 # show each GET/POST/CONNECT request”
Hemos terminado la instalación. Vidalia, Tor y Privoxy podrán funcionar correctamente. No obstante, aún quedan cosas por hacer.
Por un lado, podemos hacer que Vidalia, con Tor, se ejecuten al inicio del sistema: “Sistema”, “Preferencias”, “Sesiones”, en la ventana que aparece, pinchamos sobre el botón “Añadir” y, en la nueva ventana escribimos Vidalia en la opción “Nombre” y vidalia, sin más, en la opción “Comando”. Guardamos y, cuando Ubuntu se inicie, también quedarán iniciados y listos para trabajar Tor, Privoxy y Vidalia.
Sin embargo, por alguna razón que se me escapa, en Ubuntu, cuando estos programas se inicias, aparece, sistemáticamente, la ventana de configuración de Vidalia, lo que puede resultar molesto. Personalmente, me parece preferible añadir un icono, un “lanzador” a la barra de “Panel” del escritorio y de esa forma ejecutar Tor y Vidalia cuando sea necesario.
Ahora es necesario configurar el navegador Firefox para que pueda utilizar estos programas con seguridad y comodidad. La comodidad la proporciona la “Extensión” o “Complemento” Torbutton. Es uno de los complementos instalables en Firefox que permite usar o dejar de usar Tor pulsando un icono que nos aparecerá en la barra de estado del navegador. Para realizar esa instalación, pulsamos en “Herramientas”, “Complementos” y en “Obtener extensiones”, lo que nos llevará a la página de descargar de Firefox y allí, bastará escribir “torbutton” en la ventanilla de búsqueda para llegar a la página desde la que se podrá instalar esta extensión. Una vez allí, basta con pulsar el botón verde “instalar”, cosa que vale para cualquier otra extensión que queramos incorporar al navegador.
Por otro lado, de nada servirá el enrutamiento de Tor si dejamos activas las “Cookies”, Java y Java Script y, además, permitimos que Google recopile nuestra información de navegación a través de “Google Analitics”. Es decir, cuando usamos Tor pretendiendo navegar anónimamente, debemos estar en condiciones de desactivar estos programas. Ello se podrá hacer mediante las siguiente extensiones:
CookieCuller.
CookieSafe
Customize Google
FlashBlock
NoScript
QuickJava
También es una buena idea impedir que la página a la que accedemos sepa desde dónde hemos llegado a ella. Eso se podrá lograr mediante la extensión “RefControl”. Otra buena idea puede ser ocultar cuál es nuestro navegador y cuál, el sistema operativo que estamos usando. Para ello se debe instalar la extensión User Agent Switcher
Una última consideración. En la extensión “customize google” es imprescindible realizar ciertos cambios. Pulsamos el menú “Herramientas”, luego sobre “Customize Google” y, así, aparecerá la ventana de opciones de esta extensión. En “Privacidad”, deben marcarse las opciones “Cookie de Google Anónima” y “No enviar ninguna Cookie a Google Analitics”.
Finalmente, en la extensión “RefControl”, que nos aparecerá como icono en la barra de estado del navegador, hay que hacer otro cambio. Pulsamos con el botón derecho del ratón sobre el icono de “RefControl” y en el menú desplegable que aparece, pulsamos sobre “Opciones de Ref Control” y, en la parte de abajo de la nueva ventana, donde dice “por defecto para los sitios no listados”, debemos tener la siguiente opción: <Bloquear>. Si no es así, pulsamos sobre el botón “Editar”, marcamos la opción “Bloquear – no enviar reffer” y, a continuación “Aceptar”.
Pues bien, con todo esto, estamos en condiciones de navegar con un anonimato fuerte. El precio que pagaremos será la pérdida considerable de velocidad, una pérdida que en conexiones ADSL será tolerable. Sin embargo, fuerte no quiere decir absoluto. Para empezar, numerosas páginas, incluidas las de correo de Google o el propio Blogger, obligan a tener activadas las Cookies y Java, para poder acceder a sus servicios. Además, existen medios de atacar el anonimato de Tor mediante “análisis de tráfico” basado en la baja latencia que es necesaria en las conexiones de navegación y de lo que se hablará aquí otro día.
Tor, esta desarrollado y patrocinado por la “Electronic Frontier Fundation”.





